Nuestros chicos y chicas se han hecho mayores y tienen que marcharse a otro cole. Da mucha pena despedirnos porque han sido tres años llenos de buenos momentos.
Ha sido un acto muy emotivo en el que no han faltado algunas lagrimillas, y también nos hemos divertido con el photocall tan chulo que han preparado las mamás.
Pero, como les he dicho a ellos, la vida está llena de etapas, y cada vez que termina una, empieza otra nueva que hay que afrontar con ilusión.
Gracias por todos los recuerdos que dejáis en mí y por haberme ayudado a crecer como maestra. Espero que vosotros os acordéis de mí igual que yo de vosotros. Y ya sabéis que podéis venir a verme siempre que queráis. Este será siempre vuestro cole.







